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La emergencia de las Smart Cities en tiempos del Antropoceno

Texto: Víctor Larios Rosillo

Fotografías/Ilustraciones: Valeria Berrrueco

Publicada el domingo 31 de mayo de 2026 en la columna Crónicas del Antropoceno en el periódico EL INFORMADOR.

1 de junio de 2026

En la era del Antropoceno, la acelerada urbanización y las ciudades se vuelven un camino al colapso de nuestra biosfera y de nuestro planeta.

Desde el 2010, las Naciones Unidas proyectan una rápida urbanización a nivel mundial y que, para 2050, el 80% de la población mundial vivirá en ciudades. También se determinó el término megaciudad, como aquella con más de 10 millones de habitantes, y se pasaría de 35 a 100 megaciudades en todo el mundo. En la actualidad, las ciudades representan el 2% de la superficie total del planeta, pero en ellas habita el 50% de la población mundial y, como se comentó previamente, esta cifra pasará al 80%. El reto de esta urbanización acelerada radica en que estas ciudades generan el 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.

En la era del Antropoceno, la acelerada urbanización y las ciudades, como han venido operando, se vuelven un camino al colapso de nuestra biosfera y de nuestro planeta. Sin embargo, los antropocenistas consideran que la solución está en las propias ciudades si cambiamos nuestro enfoque y las consideramos organismos biológicos complejos. Es decir,las ciudades tienen un metabolismo porque consumen materia prima, procesan energía y excretan residuos.

Desde la revolución industrial hace dos siglos, este metabolismo ha sido lineal: al consumir todos los recursos de la corteza terrestre que procesamos en las ciudades a alta velocidad,se generan toneladas de desechos y emisiones que contaminan el planeta. Este modelo es el que provoca el cambio climático a escala mundial. Entonces, los científicos consideranque la solución pasa por sustituir este modelo lineal por otro basado en un metabolismo circular. Es decir, crear infraestructura y bienes de consumo sostenibles desde su concepción, cuya vida útil se prolongue de meses a décadas, y combatir la obsolescencia programada. La solución requiere sanar las ciudades, cerrando los ciclos de consumo de materiales y haciendo que la energía consumida provenga de fuentes renovables y no de combustibles fósiles. Se requiere medir cómo se consume y se procesa; para ello se trabaja en la digitalización urbana.

Aquí es donde intervienen las denominadas Smart Cities, que agregan una capa de
digitalización a todos los procesos de las ciudades mediante la ciencia de datos y la inteligencia artificial, creando un sistema nervioso central para las ciudades. Esto permite generar autorregulaciones de consumo para eficientar el metabolismo de las ciudades en el modelo circular. La tecnología, entonces, se traduce en una mejora drástica en la vida diaria de los ciudadanos.

Para esto, las Smart Cities ven al ciudadano como un elemento activo que apoya la toma de decisiones sobre dónde el gobierno debe intervenir para mejorar su comunidad y su calidad de vida. Algunas ciudades en América Latina ya iniciaron este camino de conversión de ciudades en países, como Chile, México, Colombia, Brasil y Argentina, donde los esfuerzos de digitalización se enfocan en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones
Unidas.

Finalmente, el planeta es de todos y las Smart Cities implican un cambio en cómo
concebimos las ciudades y en su operación para revertir el daño que estamos causando a nuestro planeta.

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